sábado, 19 de agosto de 2023

BUSCANDO EL PAGO DE TEJAVANA

 

Los Llanos de Teja Vana. Catastro de los años 1945-1956. Polígono 113 del término municipal de Córdoba


Recuerdo que el nombre de Tejavana solo me sonaba de algún restaurante de la zona del Polígono del Granadal. Poco a poco, investigando por estos lares, los del barrio de Levante y sus alrededores, fui topándome con el nombre una y otra vez. Tejavana, el pago de Tejavana.

A pesar de que diversos autores como Paco Muñoz de Notas Cordobesas usaban el topónimo no sabía concretamente a qué se referían. ¿Qué era Tejavana? Al decirse que la última obra pública sobre el Pedroches llevaba su nuevo cauce abierto por tierras de Tejavana, allá por el vivero municipal, empecé a hacerme una idea, pero aún así estaba muy confuso con el término y el territorio que abarcaba. Había oído hablar de los llanos del hipermercado, leí descripciones de la huerta que había por esos lares cercada por una hilera de árboles. Pero aún no me podía dar cuenta de que eso era parte de Tejavana. Por supuesto, muchas veces, cuando trato de buscar información sobre topónimos locales, de primeras no encuentro mucho o nada. En este caso buscaba Tejavana en internet y me salía publicidad del restaurante del mismo nombre. Tuve que profundizar y especializar la busqueda para encontrar algún dato interesante y revelador.

Sí, andaba yo un poco perdido hasta que di con un ejemplar de la revista Al-Mulk. En un número dedicado al IX Centenario de Aben-Házam y de las II Sesiones de Cultura Hispano-musulmanas celebradas en Córdoba en 1963, encontré un par de artículos firmados por Rafael Castejón, el acreditado arabista cordobés. El primer artículo se titulaba EL PAGO DE TEJAVANA, el segundo estaba dedicado a Rabanales y sus alrededores. Ambos artículos estaban fechados en julio de 1964 y se incluían en una colección de recortes de prensa de los años sesenta. Gracias al primer artículo tuve una primera idea fidedigna de qué era Tejavana. En el artículo se contaba, casi al estilo de Francisco Carrasco y sus arroyos, el paseo por Tejavana buscando la mítica y perdida Medina Zahira. El artículo (que cuenta hasta con una entrevista a un campesino de la zona que explica que el nombre de Tejavana viene por el lecho de tejas que recorre el subsuelo del paraje) es un poético y bucólico encuentro con el campo cordobés y lo que quedaba de los antiguos ruedos de huertas de la periferia. El artículo dedicado a Tejavana y la búsqueda de Medina Zahira no quedó en el olvido e incluso sirvió para ser criticado décadas después por su falta de "rigor científico" y sí, es verdad, es más un texto impresionista que un sesudo estudio arqueológico (pero ahí también reside su encanto). El segundo artículo de Castejón se centraba más en la zona de Rabanales y es más breve y aún más esotérico (habla de brujas y ventas malditas), pero servía para darme a conocer el otro nombre por el que es conocido el pago de Tejavana y que no es otro que el de "Valdetejas".

Gracias a Castejón supe que Tejavana también era denominado popularmente como Valdetejas y ambos nombres procedían de ese lecho de tejas del subsuelo que los campesinos solían encontrar al cultivar la tierra. En la teoría de Castejón, esas tejas demuestran la ubicación de un enorme arrabal que indicaría la cercanía de algún centro importante de poder en tiempos del califato. Eso dio pie para una teoría muy popular en los años sesenta que ubicaba Medina Zahira en los llanos donde se levanta el actual Carrefour Zahira, cuyo nombre no es casualidad. Al parecer, esta teoría, hoy día bastante poco tenida en cuenta, se basaba en la traducción de distintos textos árabes que indicaban que Medina Zahira se edificó "entre dos ríos" y algunos especialistas identificaron esos dos ríos como los arroyos de Pedroches y Rabanales. ¿Y qué había justo entre ambos arroyos que servían además de frontera natural? Pues si, Tejavana.

Poco a poco, texto a texto y artículo a artículo, fui descubriendo algo más de Tejavana y su particular historia de brujas, ciudades perdidas y añejo pasado califal, pero seguía sin saber qué era en realidad Tejavana y necesitaba algún documento oficial, objetivo, que me diera datos concretos.

Seguía leyendo en blogs y comentarios de internet cosas sobre Tejavana, pero la sabiduría popular y oral tiene un límite cuando se quieren contrastar datos para sacar la verdad, esa verdad objetiva que debió existir. Así que aún seguía atento a cualquier referencia de cualquier comentarista sobre el lugar, pero por fin pude localizar los planos del catastro del Instituto Geográfico y Catastral fechados entre 1945 y 1956 y echar un vistazo al lugar. Sí, el plano dedicado al polígono 113, el que se ubica en la orilla sureña de la antigua carretera de Madrid, aparece lo que yo tanto buscaba: "Los Llanos de Teja Vana". Ese y no otro era el nombre oficial de ese pedazo de tierra que además señalaba con exactitud su ubicación y extensión. Lo primero que me llamó la atención es la forma de escribirse el nombre. Teja Vana y no todo junto: Tejavana. Luego estudié su extensión que va, de oeste a este, desde el cauce del Pedroches hasta el cauce del Rabanales, o sea, para entendernos mejor, desde lo que hoy es la gasolinera del Carrefour a la gasolinera de San Carlos. Eso es (o era) Tejavana o Teja Vana. Un extenso pedazo de tierra cuyo límite norte era la antigua carretera de Madrid y al sur la huerta de Molleja (huerta que eran dos, el otro pedazo de la Molleja se ubicaba en el límite noreste de los Llanos de Teja vana). Maravillado por dar luz al misterio de la ubicación exacta de Tejavana quedé fascinado por ese plano catastral. En un estudio del ayuntamiento superponen ese plano con la foto del vuelo de la USAF de 1957 y uno se hace mejor una idea de lo que era Tejavana...al menos a finales de los años 50. Según el plano, los Llanos tenían dos o tres casas en el extremo más oriental y, según parece, casi todo lo que eran los llanos pertenecía a una misma parcela con una casa en medio y un pozo. Esa casa estaría ubicada justo en medio de lo que hoy es el edificio del hipermercado. No he podido comprobar quién era el dueño de esa parcela tan extensa ni obtener más datos de ella, pero he de suponer que era, precisamente, la huerta de la que hablaba Manuel Estévez en uno de sus comentarios a propósito de un texto sobre la Choza del Cojo. Esa huerta, según Estévez, estaba cercada con una linde de árboles que llamaban "pestosos" que usaban los chavales para sacar pértigas con las que saltar el arroyo y donde abundaban las babosas. Por desgracia, la escueta referencia de Estévez es la única que he encontrado a estas alturas describiendo el lugar, sobre lo que debió ser, por llamarla de alguna manera, la "huerta de Tejavana".

Superposición del plano catastral de 1945-1956 con la foto aérea de la USAF de 1957


Los Llanos de Teja Vana marcados en rojo en la foto de la USAF de 1957


Tejavana marcado en rojo en la actualidad


Los datos que he podido recabar van desde los años cincuenta a los sesenta. Después, ya sabemos que el hipermercado se inauguró en 1977, con la construcción del famoso scaléxtric frente al Flex, y que más tarde la Ronda Sur terminó de destripar los antiguos dominios de Tejavana en los años 80 mientras enterraban entre hormigón lo que quedaba del Pedroches. Es todo lo que he podido saber seguro.

Por supuesto, me sigo preguntando si en las obras públicas para construir el scaléxtric frente al Flex o la Ronda Sur llegaron a encontrar restos de la mítica Medina Zahira. ¿Tampoco encontraron nada al levantar el hipermercado? Sabemos que los alrededores son ricos en hallazgos, sobre todo restos de arrabales y necrópolis árabes, así que me cuesta mucho trabajo creer que no encontraran nada de nada entre tanta obra por esos lares entre finales de los setenta y principios de los 80. Aún hay quien sigue creyendo que precisamente ahí, donde se levanta el Carrefour, se levantó hace más de mil años la legendaria Medina Zahira, pero dudo que a la multinacional francesa le interese ponerse, algún día, a escarbar por el lugar o dejar que otros escarben buscando quimeras.

Puede que nunca encontremos Medina Zahira, puede,...pero al menos ahora tengo algo más claro qué era Tejavana o Valdetejas o los Llanos de Teja Vana. Fue ese pedazo de tierra llana entre el Pedroches y el Rabanales que precisamente por ser tan llana los arqueólogos se fijaron en ella para especular sobre el lugar ideal para hacer los cimientos de Zahira. También sabemos por los eruditos que una bruja de la época califal profetizó una venta maldita por esos lares (¿La Choza del Cojo?). Pero leyendas y mitos aparte, lo que sí parece cierto es que los campesinos del lugar no dejaban de encontrarse tejas de antiguas viviendas árabes cuando se ponían a trabajar la tierra y que de ahí viene el nombre o los nombres de ese pago. Lo repito: Tejavana, Valdetejas y los Llanos de Teja Vana.

Ahora ya sabemos algo más de este ya mítico rincón cordobés que hoy en día parece irreconocible (y horrible, para mi gusto) entre tanto asfalto y hormigón, entre tanta carretera, puente y aparcamientos de hipermercado, pero seguiremos atentos e investigando...por si acaso.

Posdata: Sí, como decía la canción, al final, con el tiempo, ya no queda ni la memoría y nos hemos quedado sin la Choza del Cojo, sin el Pedroches (lo que hay ahora no llega ni a triste simulacro de arroyuelo) y sin Tejavana. Esperemos no quedarnos, también, sin memoria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

FOTOS DEL CINE "EL IMPERIAL"

                                                 Fotos originales (Barrio de Levante años 70's)   Cualquiera que se haya molestado en in...